Review of That Obscure Object of Desire (1977) by Mauro V — 02 Aug 2008
Ella es asi. Conchita es rubia, de ojos claros, menos esquiva q caprichosa. Conchita es morocha, de ojos marrones, menos lanzada q independiente. Las dos son distintas, las dos son la misma, como las dos caras de una misma moneda. Si se tratase de una peliÂcula standard o de un director menos personal, q en una secuencia aparezca una Conchita y en la siguiente la otra, y q ademas q ese mecanismo narrativo en ningun momento se explique, se haga digerible para el espectador, seria tildado por los policiÂas del gusto cinematografico de mero manierismo formal, de un sobregiro para aparentar modernidad, defecto en el cual caen tanto producciones del mainstream como peliÂculas de origenes no tan comerciales. Sin embargo al peli de la q escribo se llama ESE OSCURO OBJETO DEL DESEO y su director, el inefable Luis Bunuel.
Nadie como Bunuel ha conseguido plasmar en sus historias ese complejo artificio q llamamos AMOR y su irreductible enemigo al q denominamos SEXO (o deseo, para ser mas consecuente con el titulo del q hablamos). No se llevan bien el amor y el sexo en el cine de Bunuel, esta peliÂcula no es la excepcion. Al principio ese amor q siente Mathieu por Conchita, va mutando en una profunda necesidad de q el mimo se materialice en el acto de poseerla. Jamas sera completamente suya si no se la folla, y las continuas evasivas q urde ella para evitarlo, no hacen sino acrecentar su deseo de manera inversamente proporcional a como disminuye su amor.
Esten en Paris o en Sevilla, ella como camarera high class o bailarina de striptease, el, narrador distanciado ironicamente de los hechos o cornudo voyeur de las actividades gatunas de sus otros yo; Mathieu (el gran Fernando Rey, companiero de emociones del ultima decada del aragones) y Conchita (la distante Carole Bouquet y la mas carnal Angela Molina) no se quieren, apenas entablan un combate en el q el premio a esta justa es la subyugacion del otro. Q Bunuel nos muestre a Conchita con dos caras solo explicita el caracter unidimensional del deseo de el, su idealizacion del objeto del deseo hace q esa dos caras representen las dos fases mas caracteraÂsticas de ella. Ora cariniosa y juguetona, ora gelida e histerica. Mas sexual en las secuencias con la Molina, mas tortuosa en las protagonizadas por Bouquet. Q el, solo tenga la cara de Rey, es igual q decir q cada uno de nosotros tenemos un solo rostro cuando observamos al otro, cuando vemos el cine.
Ya sea q elijamos cara o seca, como diriÂa alguien mas lucido q yo, siempre esa decision sera irracional, injustificada, a espaldas dl conocimiento, puesto q la existencia se vive, no se piensa.
En ESE OSCURO OBJETO DEL DESEO, en ningun momento se piensa, por lo cual mas q una tragedia (a los terroristas epocales, mala leche) es una comedia, un gag slaptick, como tirarle un balde de agua en plena cara a nuestro enemigo intimo. Refrescante y tranquilizador.
This review of That Obscure Object of Desire (1977) was written by Mauro V on 02 Aug 2008.
That Obscure Object of Desire has generally received very positive reviews.
Was this review helpful?
