Review of Scanners (1981) by Kenneth L — 05 Sep 2013
Antes de ver Scanners, si hay algo que hay que recordar para no llevarnos sorpresas desagradables, es la siguiente fórmula: David Cronenberg de los 80 = serie B+casquería+pinceladas de existencialismo. Con esto claro la película se puede disfrutar, pero si piensas demasiado en todo lo que ocurre y cómo ocurre... Adiós.
El guión, en principio inquietante, se va de farra con los momentos de coña marinera y WTF (ay, David, cómo se te iba la pinza). Pero el bloque de cemento que hunde a la peli definitivamente en el mar de lo mediocre es el cruel paso del tiempo (toda referencia científica parece un chiste de Chiquito) y su prota soseras, un Stephen Lack eternamente ojiplático con tal cara de pichón que cuesta creer que pueda llegar a acabar con alguien tan malo maloso como un villano encarnado por Michael Ironside (porque si hay un tipo en el cine de los 80-90 que transmita con más intensidad ese halo de 'soy un cabrón sin escrúpulos y me da igual los civiles que mueran en un tiroteo con tal de ventilarme al bueno de la historia' ese es el amigo Michael).
Pero Scanners, pese a todo, no es tan olvidable como puede parecer porque tiene dos escenas para el recuerdo (a partir de aquí vienen los SPOILERS) . La primera, la presentación sin filtros del villano y de su poder, la definición gráfica de 'me peta la p***cabeza' que gracias a youtube y los gifs no tiene emoticono que le haga sombra en las redes sociales. La segunda, la batalla mental final entre dos hermanos (sí, hermanos, menudo giro... BUM), es una fiesta de la maniobra de Valsalva, la hipertensión y los problemas de coagulación culminada por una combustión espontánea. Gloriosa. Lástima que se vea perjudicada por el último plano del film, la peor excusa que recuerdo para usar lentillas de colores como recurso cinematográfico.
This review of Scanners (1981) was written by Kenneth L on 05 Sep 2013.
Scanners has generally received positive reviews.
Was this review helpful?
